PRONAPRED Programa Nacional de Prevención de la Violencia y la Delincuencia
Manual de promotores y promotoras de prevención de la violencia y el delito

PRONAPRED (Programa Nacional de Prevención de la Violencia y la Delincuencia)

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Las instituciones públicas y privadas que tienen como objetivo la promoción social, económica y cultural, o la de prestar servicios a la población en situación de vulnerabilidad, encuentran en su personal un recurso fundamental para el adecuado desarrollo de intervenciones exitosas en diversos ámbitos.
Vincularse a la ciudadanía en condiciones de desventaja física, mental y social, con personas vulneradas en sus derechos humanos, con víctimas de la violencia social y/o criminal, o que se encuentran en indefensión, sufrimiento y carencias de las condiciones elementales de vida, requiere de trabajadores sociales y/o de un voluntariado con sensibilidad y com promiso social que les permita intervenciones efectivas que verdadera- mente eleven la calidad de vida de la población que atienden.

Estas personas que vinculan a la institucionalidad – ya sea pública o privada como es el caso de fundaciones u organizaciones no gubernamentales – con la población en situación de vulnerabilidad, o que prestan un servicio sociocultural, las llamaremos genéricamente promotores y promotoras sociales.
Existen promotores(as) culturales que buscan que la población, o deter- minado sector de la sociedad, haga uso de las instalaciones educativas y culturales; incentiven los gustos musicales, poéticos o literarios y accedan a los medios de comunicación, entre muchas otras iniciativas, pues se debe tener en cuenta que el campo cultural es inmenso y tan creativo como todo ser humano.

Hay, a su vez, promotores(as) deportivos(as), que buscan que la pobla ción desarrolle actividades físicas y recreativas y orientan a toda persona o equipo a dominar disciplinas deportivas.
Por su parte, las y los promotores económicos buscan promover la econo- mía social, así como orientar, formar y/o asesorar a miembros de cooperativas, cajas de ahorro, ejidos y colectivos o grupos solidarios con fines lucrativos.
En este contexto, la especialización temática de las y los promotores per- mite el surgimiento de nuevos perfiles, como en el caso de promotores(as) para la prevención de la violencia y la delincuencia.

Ante la magnitud de la violencia social y criminal: con miles de muertos, desaparecidos, desplazados y con regiones viviendo en condiciones de conflicto y pérdida de la cohesión social, los gobiernos (federal, esta- tales y municipales) y organizaciones de la sociedad civil, han comenzado a desarrollar programas, proyectos y acciones apoyándose en promotores(as) comunitarios(as), con la intención de identificar y atender de manera integral a la comunidad con actividades de promoción social. Del mismo modo, vincular, dar seguimiento y fomentar la participación de las comunidades en los proyectos de prevención social y participación ciudadana (pronapred, 2015).
Los promotores y promotoras, independientemente de su desempeño especializado, hacen posible la operación de programas y proyectos y son, en buena parte, responsables de que todas las actividades y acciones alcancen los objetivos institucionales con eficiencia y eficacia. Debido a esta posición, son considerados agentes claves, por su rol de impulsores de cambios sociales y culturales.
Por su parte, el estudio de las y los promotores sociales afronta dos realidades. La primera es que existen pocos estudios que aborden los aspectos más sobresalientes del papel o función que desempeñan. Quizás el mate- rial más abundante se encuentre en las escuelas de Trabajo Social y esté restringido a ese sector académico y profesional.
Este vacío es inexplicable, sobre todo cuando hay una rica y vasta experiencia en gobierno y en organizaciones civiles de trabajo con la partici- pación de promotores(as) sociales.
La segunda realidad es que la promoción social no es sólo una cuestión de buena voluntad, de buenas intenciones. Si se solía visualizar al promotor social –y en ocasiones así sigue- como un apóstol, como una persona comprometida social y políticamente, o como un activista, en la actualidad existe una realidad más compleja que condiciona el perfil y el trabajo de las y los promotores.
Si bien es posible mantener el espíritu de solidaridad, la acción cambió, ya que desde la década de los años ochenta la racionalidad de lo social dio un vuelco, tanto para la administración pública como para el sector de la sociedad civil que se sostiene del financiamiento proveniente de fundaciones y donativos empresariales y ciudadanos.
La racionalidad que se ha venido imponiendo es la eficiencia y la eficacia, la de rentabilidad social y económica, la de la planeación y evaluación bajo estrictos principios y criterios que muestren resultados de las intervenciones sociales, en el corto, mediano y largo plazo.
Como se podrá apreciar en el presente documento, para el caso de las y los promotores que participan en los proyectos de prevención del municipio de Ciudad Nezahualcóyotl existen criterios de selección, preocupación por su formación y atención y seguimiento en el desempeño de su trabajo.
Considerando lo anterior, el objetivo de este trabajo consiste en definir los aspectos generales que caracterizan el trabajo de todo promotor social para, posteriormente, establecer las funciones y tareas de los promotores(as) de la prevención social en los programas, proyectos y acciones de la Subdirección de Prevención del Delito y Participación Ciudadana del municipio de Ciudad Nezahualcóyotl, en el Estado de México.
Con este trabajo se sistematiza la experiencia de las y los promotores sociales, aportando estos conocimientos para que sean una referencia en proyectos similares y se mejore la práctica, desempeño y profesionalización de estos actores claves en los proyectos de prevención social.