Buenas prácticas
Metodología de Acción para los Programas de Prevención Social de Estados y Municipios de México
Leer artículoLa violencia y la delincuencia en México no sólo se atribuyen al crimen organizado, sino a una diversidad de factores entre los que destaca la descomposición del tejido familiar y social. Con este reconocimiento el Programa Nacional para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia ejerce su modelo de seguridad promoviendo a la convivencia ciudadana como motor de la reconstrucción del tejido social en municipios y estados del país. Se trata de una política pública preventiva en la que la corresponsabilidad de todos los actores civiles es determinante.
Bajo este paradigma la Secretaría de Gobernación mediante la Subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana y el Centro Nacional de Prevención del Delito opera el Programa Nacional para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia (PNPSVD), que en conjunto con la sociedad civil ha elaborado las Metodologías de Acción para los Programas de Prevención Social de Estados y Municipios.
El trabajo con jóvenes es prioritario para la prevención social de la violencia y la delincuencia ya que anteriormente, la visión adultocentrista posterga tanto los derechos de niños y adolescentes, pues son catalogados como inexpertos y carentes de madures social, negando su potencial como actores relevantes. De tal forma, que se va prolongando la dependencia infantil, limitando la participación y estableciendo una jerarquización entre menores y adultos. Es así como, se da una incompatibilidad entre los esquemas tradicionales sobre el paso de la juventud a la edad adulta, deslegitimando y generalizando a la adolescencia una etapa difícil, en la que pueden surgir conductas definidas como riesgosas desde la perspectiva adulta. Esta percepción negativa y generalizada hacia la juventud, ha hecho que desde el mundo adulto se trabaje sólo a la eliminación de aquellas conductas peligrosas, en vez de trabajar en pos del desarrollo integral de las juventudes. (Krauskopf, 2007)
Justamente en esa dirección, una de las áreas fundamentales para la prevención de las violencias y delitos con jóvenes en esta guía se relaciona con el desarrollo de aquellas actividades remuneradas que permitan a las y los jóvenes resolver sus situaciones de vida material. La situación del empleo y en su caso, del emprendimiento local, cobra una importancia vital en aquellos mecanismos de prevención de violencia con jóvenes.

